miércoles, 20 de marzo de 2013

Lo paraíso



Para Sputnik, mi amor:

Alto sus canas peina, hielo tejido
bajo sus mares jamás se despega,
flores blancas vuelan entre amarillas,
y desliza inquieta una gota, un quejido...

... o si fuera éter aquel que restrega,
su intento ligero de hacer guerrillas...

Pero los pastos tierra dentro huyen,
buscando en ella seno en cual inhale;
mañana del ático soñado te alejan,
palmera helada, no hay hebra que jale.

Es tan fuerte la espiga que aguanta
al colibrí suspendido, declina al norte,
y un suspiro encantador que intenta
dar refugio al grano, del clima de muerte.

Hay armas tan suaves, que cubren
con calidez vespertina, quizá otoñal...
destilan tan altos cirros, que nutren
un baile violento, sin temores ni final.


Ángel E. Mora Ruiz.
 


jueves, 28 de febrero de 2013

Desolation row (Renglón vacío)





¡Ay la gran marcha!...
como el suero que desliza bajo el látex,
o el cerumen que acumula con el
adagio de los copos al flotar...

Es así el triunfo del polvo,
dos carriles en verde, dos en ambar,
y cuatro en rojo a la luz de la
vieja nodriza; ¿que trazo al caminar?

Alegría reforzada con adviento,
del therion bautizado en contratiempo,
y el cigarro consumido por el viento,
¡qué interno bauhaus contemplo!

Mientras tanto sedimenta un aceite
de peso ilusorio,
sobre el telón que intenta hacerte
del todo imaginario.


Ángel E. Mora Ruiz.

Yestli (Sangre nueva)



(A Sputnik, mi amor)

Cada puerta tiene su maña:
pegar la masa a sus paredes,
chispa original, fuego encapsulado
que incita a henchirse con saña;
bermejo fluido de cócteles,
siesta del felino enrollado.

Deseas campos de fresas eternos,
obteniendo escasas estrellas lácteas:
La semilla en el suelo negro y
el huevo sobre el campo magro,
moldes sin masa por Dios desdeñados...
prometedor veneno según lo veas.

Semita y café cual arenosa perfección,
cáliz vítreo de inmersión alcoholémica,
rizos que flotan imitando en compasión,
que despierta tratando la senda académica.


Ángel E. Mora Ruiz. 12/Enero/2013


jueves, 14 de febrero de 2013

Amotlapaltik (Cobarde)





Su timidez: equipaje nómada, 
señal que lo introduce antes del saludo,
un lastre quizá, 
o un cuerpo extraño en un mundo homogéneo...

-Aquí no es tu casa niño- 

Cierra la puerta con furia,
nada sale, afuera es mucho el ruido.

... es mucho el calor,
y malo el aire.

Su andar reniega de la recta, 
reniega del orden, de las subidas y bajadas,
de los tricolores centinelas,
auto-artífices de movimiento...

- ¿Dónde ha quedado el verde?-

Nada está prohibido, nadie es indispensable,
por eso en su jaula pronto se protege.

... duerme en abulia,
se ahoga en la flema.


Ángel E. Mora Ruiz. 30/10/2012

Tlahuakapatlan (Temporada de sequía)






El sol deja caer sus lágrimas doradas,
y todo lo que deja es ocre, amarillo
hasta donde alcanza a ver el indio.
Y cuando el aire no calma la sed,
solo delirios surgen de las cañas frustradas.

Y no, la sangre aquella de sus ojos
no hará crecer nada en nuestras tumbas,
solo la amargura cual sabor del polvo,
puede ser semilla del nuevo inicio,
del eterno retorno que tarda en llegar.

Todo hasta donde veo es hermoso,
el cielo azul, tanto que triste es,
y la tierra dorada como galleta se
desmorona antes que llegue a nuestra boca.
¿Serás paisaje, horno de mi cuerpo seco?



Ángel E. Mora Ruiz. 29/10/2012


Mictlantecuhtli




Amante del rocío de viente negro,
muñeca de balancín, 
tridente de filos huecos,
señora de la muerte -nadaremos-
con la vieja resaca del viento;
si los dioses sacrificaran,
-luego del hombre-
tus larvas en su sangre proliferan.

Va-y-vienes como nosotros zozobramos,
mientras la esperanza nos amamante
con leche de cardo y aceite de ricino,
-nadaremos, nadaremos-
con el signo de la resurrección a cuestas,
... acuestas, 
con el barro que sostiene nuestra existencia.


Ángel E. Mora Ruiz. 28/10/2012


Xolotl


A Roger Bartra.

Sobre el barro de la sauceda llorona,
la niña blanca se lamenta,
y llora a sus hijos ahogados 
en la amniótica amnesia
inhalan flotando al crepúsculo,
y exhalan suspirando 
a los siglos de tezontle.

Luego del último suspiro,
el inmóvil escucha al zopilote graznar:
- Zentlakomeztli tlacuitlahuia, 
teiknottalistli totlok.*
La luna pare niños deformes por el ombligo.


Ángel Emmanuel Mora. 28/10/2012

(* Luna menguante cuidanos, ten  piedad de nosotros)